Empatía

La empatía es la habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás, poniéndose en su lugar y de esta manera poder responder correctamente a sus reacciones emocionales. 
 Ahora bien, la empatía se logra cuando combinamos a nivel intelectual la escucha activa, a nivel emocional la comprensión y a nivel conductual la asertividad.
  • La escucha activa, es escuchar con atención lo que el otro dice con su comunicación verbal y no verbal, con la mirada, tono de voz, postura, etc. Para que se pueda producir una verdadera escucha activa, es necesario estar en un estado de atención plena o consciente, lo que permite advertir de forma evidente los estímulos que nos llegan del exterior. La atención consciente se trata de que quien escucha, se centra de manera exclusiva en la otra persona durante un tiempo determinado, es decir, lo que se llama “detener la mente”, no pensar en nada, solo estar concentrado en lo que el otro está diciendo, teniendo interés por todo lo que se escucha y se observa sin juzgarlo.
  • La comprensión, es la actitud que surge de prestar atención plena e implica estar abiertos a explorar el mundo del otro para entender sus sentimientos y necesidades fundamentales. Comprender es ver con “naturalidad” los actos y sentimientos de los demás, sin juicios, ni condenas, sino con la convicción de que cualquiera de nosotros podemos caer en lo mismo
  • La asertividad, implica tener la capacidad para expresar o transmitir lo que se quiere, piensa, siente o necesita, sin incomodar, agredir o herir los sentimientos de la otra persona. Es valorar tanto la propia perspectiva como la del otro, sin sentirse amenazado por la diferencia, pero sí reforzado por la convicción de que, aunque se comprende al otro, se defiende también la propia postura y se busca desde el respeto una alternativa que beneficie a ambos o perjudique lo mínimo posible. 
     
    Las personas empáticas suelen tener más éxito social, ya que la empatía facilita las relaciones interpersonales, la negociación, la capacidad de persuadir y el desarrollo del carisma. Los seres humanos no nacemos siendo empáticos, sino que la empatía forma parte de nuestro correcto desarrollo emocional y social comenzando a desarrollarse desde la infancia y tomando especial importancia en la adolescencia. Por lo que la actitud y la educación emocional de los padres es fundamental para que un niño desarrolle empatía. Por lo tanto, la empatía no es un don, ni un rasgo genético o de nacimiento, sino una competencia o habilidad y como tal todos podemos desarrollarla si lo deseamos.
Existen tres tipos de empatía:
  1. La Empatía Cognitiva: Es la que se percibe cuando uno ve cómo son las cosas que ocurren y adopta la perspectiva del otro. Las personas con éste tipo de empatía las podemos encontrar en el ámbito organizacional o de la empresa. Un ejemplo de empatía cognitiva es la del líder que logra que sus trabajadores obtengan buenos resultados porque consigue explicar las cosas de forma que le entiendan y eso hace que estén motivados.
  2. La Empatía Emocional: Es la base de la compenetración y de la química, es sentir a la otra persona, hacerle ver que nos hacemos cargo de su situación. Las personas que destacan en empatía emocional son buenos consejeros, maestros, profesores, tienen cargos de responsabilidad en la atención con el cliente y líderes de grupos que gracias a esa capacidad y tipo de empatía detectan las reacciones en los demás en el momento.
  3. La preocupación empática: Las personas con ésta empatía, sienten la preocupación, notan que los demás necesitan esa ayuda y se la ofrecen incondicional y espontáneamente. Son aquellas personas que pertenecen a un grupo, una empresa o una comunidad, los que ayudan a los demás sin más y porque les agrada hacerlo cuando lo necesitan.
Características de la empatía:
      • Ajusta las emociones del otro
      • No se impone
      • Ubica y guía
      • Es solidaria
      • Propicia el trabajo en equipo
      • Alienta la participación y colaboración
      • Confía en el grupo y en las personas
      • Sabe escuchar
      • Sabe cuándo hablar
      • Recuerda los problemas y les da solución
      • Activa las decisiones del grupo
      • Se comunica honestamente
      • Es abierta y dúctil a las ideas
      • Se adapta a las circunstancias
      • Escucha con atención
      • Capaz para contener las contrariedades
      • Manifiesta facultad de autocrítica

Referencias

Comentarios

Entradas populares de este blog

Equidad e Igualdad de Género

Autoconcepto y Autoestima

Teorías psicofisiológicas de la motivación