Orientación Vocacional
A la orientación vocacional, también se le conoce como orientación para la educación de la carrera, desarrollo de la carrera, desarrollo profesional o excelencia profesional. Tiene como funciones ayudar al estudiante a tener un buen conocimiento de sí mismo, informarle sobre alternativas de estudio y ayudar en la autonomía para la toma de decisiones.
Beneficios:
- Identificarás y desarrollarás tus habilidades.
- Identificarás intereses, fortalezas y oportunidades
- Construirás un objetivo de vida realista y alcanzable.
- Te convertirás en el protagonista de tu vida.
- Tomarás decisiones personales, educativas y laborales de manera más conscientes e informadas.
- Aprovecharán mejor los conocimientos que te brinda la escuela.
- Tendrás un mejor desempeño y mejoraras tu calidad de vida
- Elegir una carrera será más sencillo.
- Conocerás caminos para conseguir y mantener un empleo.
- Descubrirás y vivirás tu vocación.
Ahora bien... ¿Sabes que es una habilidad?
Una habilidad, es la capacidad del individuo de realizar actividades en un tiempo corto, se relaciona mucho con la destreza facilidad para desarrollar algunas actividades o tareas que es algo innato que tiende por ser hereditario.
Por otro lado, también podemos hablar de aptitudes; mientras que en el lenguaje común la aptitud solo se refiere a la capacidad de una persona para realizar adecuadamente una acción o tarea, en psicología se engloban tanto capacidades cognitivas y procesos como características emocionales y de personalidad.
¿Pero cómo identificar tus habilidades?
● Lleva los intereses a la práctica. Una buena forma de descubrir si se es bueno o no en algo, es llevar los intereses a la práctica. No importa si un día nos interesa la música y otro día la filosofía , lo ideal es diversificar hasta encontrar lo que nos apasiona.
● Identifica lo que más te gusta hacer. Es probable que nos interesen muchas actividades, pero siempre habrá una que llame más nuestra atención. Esta se puede identificar realizando una serie de preguntas como: ¿Qué actividades realizas por gusto?, ¿Cuáles nos divierten y entretienen?, ¿Qué situaciones nos hacen sentir más satisfecho después de realizarlas? y ¿Qué elegimos realizar en el tiempo libre?.
● Lista de actividades desarrolladas. Un buen comienzo sería realizar una lista en la cual se incluya la experiencia hasta el día de hoy y tratar de pensar qué habilidades o destrezas involucramos en esas actividades para llevarlas a cabo.
● Tomar en cuenta nuestra personalidad. Los rasgos de personalidad influyen en las habilidades que desarrollamos a lo largo del tiempo y por tanto, en las actividades en las que podemos destacar. Así que es necesario comparar el perfil de alguna actividad con nuestra forma de pensar, actuar y sentir, para saber si podremos realizarlas.
Por lo tanto, es importante identificar en qué actividades podemos decir:
- Me siento cómoda (o) haciendo esto.
- Aquí me siento capaz y me tengo confianza.
- No necesito mayor ayuda, yo puedo resolverlo.
- En estas actividades tengo intuición.
- Intervengo y opino con seguridad.
- Yo “tomo las riendas” del asunto.
- Me gustaría hacer esto a mi manera
Referencias


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