Memoria
La función principal de la memoria, es proporcionar a los seres humanos los conocimientos necesarios para comprender el mundo en el que viven. Así, la memoria, conserva y reelabora los recuerdos en función del presente y actualiza nuestras ideas, planes y habilidades en un mundo cambiante.
Existe una memoria implícita, que comprende los hábitos, la sensibilización y el condicionamiento clásico, y también las destrezas perceptivas y motoras, como andar en bicicleta. Por otro lado, también existe la memoria explícita, que incluye los recuerdos conscientes sobre personas, lugares, objetos y acontecimientos.
Sin embargo, a medida que se alarga la existencia humana, la fragilidad de la memoria se hace más evidente. Los trastornos del cerebro como el Alzheimer o la demencia senil, que destruyen progresivamente las facultades mentales, están aumentando en la sociedad.
¿Cómo mejorar la memoria?
No existe una píldora de la memoria, ni recetas para mejorarla. Memorizar es una tarea difícil y las técnicas de memoria no la hacen más sencilla, sino más efectiva. Así, para mejorar la memoria, tenemos que tener en cuenta que todos los ejercicios memorísticos tienen como base alguno de estos principios generales: atención, sentido, organización y asociación.
1) Atención. Proceso selectivo de la memoria por el que atendemos a los estímulos importantes e ignoramos los irrelevantes. Para recordar algo, lo primero que debemos hacer es atender, codificar y organizar la información.
2) Sentido. La memoria mecánica consiste en recordar la información repitiéndola varias veces, otorgarle sentido, como memorizar fórmulas matemáticas sin comprenderlas. Sin embargo, el sentido afecta a todos los niveles de la memoria; para aprender un tema, cuanto más sentido tenga, más fácil se nos hará su aprendizaje.
Ejemplo de cómo darle sentido a algo que deseamos aprender:
¿Puedes recordar la cifra? Estúdiala un momento, luego aparta la mirada y escríbela en un papel.
36552124313028
Si descompone esta cifra en unidades con significado, seguro que la podrás recordar mejor: hay 365 días en un año, 52 semanas, 12 meses, aproximadamente 4 semanas en un mes, y un mes puede durar 31, 30 o 28 días. ¿Recuerdas ahora la cifra con exactitud?
3) Organización. La información debe estar organizada para recordarla mejor. Una forma de organización, consiste en combinar 2 o más unidades de información en una unidad simple. Las letras a, m, o, r pueden combinarse en la palabra “Roma”, así, condensamos la información a un nivel más profundo. Otra estrategia básica es organizar la información en categorías jerarquizadas.
4) Asociación. Consiste en relacionar lo que deseas aprender con algo que ya sabes. Por ejemplo, ¿podrías dibujar un mapa de Italia? ¿Y de Noruega? Quizá te sea más fácil hacer el de Italia, porque alguna vez escuchaste o viste que Italia se asemeja a una bota.
Referencias


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